domingo, 4 de febrero de 2018

Función de onda a las doce





Una de las formas de representación del estado físico de las partículas es la función de onda,  dimensión infinita  que reúne los posibles estados de la materia.  Quien quiera saber más sobre la función de onda que lea que a Von Neuman, Feynman, Max Born y otras notables mentes de la física más avanzada, porque nada más puedo ni sé explicar.  


¿Por qué elegí este título para mi novela?  Porque función es palabra  polisémica, tanto designa una sesión de teatro como la actividad concreta de un órgano biológico, instrumento mecánico, musical, atribución administrativa o, una simple y entretetenida función de circo. 

En cuanto a onda, más de lo mismo: onda o caracolillo, pliegue en el pelo, en el vestido, en un líquido; onda que es también la forma de  propagar los campos electromágnéticos en el espacio. ¿Y doce?  Las doce uvas, apóstoles, el sistema musical dodecafónico, ese sistema atonal que me pone de los nervios; la doce del mediodía, de la noche, los doce hombre sin piedad y tantos doces que no enumero para no cansar. 


Función de onda a las doce, abre un campo de significados casi infinitos de los que me aprovecho para contar, entre risas y lágrimas, la vida de una mujer cincuentona, en paro que, la muy ilusa, cree en la literatura, preciso: cree que si escribe una novela saldrá de la pobreza y  conseguirá pagar la hipoteca de su casa. ¡Pobrecilla! 

He colgado en el lateral, Función de onda a las doce para quien quiera leerlo, es gratuito y descargable, si alguien saca algo en claro, le agradeceré que me lo haga saber.    

La ilustración del libro es un regalo de Marina Durany, pintora y músico.  
  

12 comentarios:

  1. Ostras...que bueno y que bien programado que está ¡.
    Me gustaría hacer algo similar. ¡¡
    Me pongo a leerlo ya.
    Un abrazo

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    1. No estaría nada mal que te pongas a escribir y cuelgues la continuación de tus andanzas juveniles en el blog.
      Abrazos y espero que te decidas pronto.

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  2. Uso coloquial de toda la vida: Eh, chicos, se acabó la función (cuando jugábamos) Eh, ustedes, se acabó la función (los grises y la secreta cuando interrumpían una asamblea de estudiantes) Lo de la onda es más reciente, creo yo. Estar en la onda, que sonaba parecido que estar en la ola, solo que la onda indicaba conocer o estar al día de algún tema, y la ola era si lo que se había hecho elevaba mucho al autor de la elevación, jej. En cuanto a los doce...sinceramente, no sé si lo usé más para mencionar los de la última Cena o los huevos que me mandaba comprar mi madre. Pero tu explicación es sabrosa y mira qué callado te lo tenías, un texto de nada menos seiscientas páginas. Habrá que leer. Un abrazo.

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    1. Sí, sí, el uso de coloquial es muy extenso, función tanto sirve para un barrido como para un fregao.
      La cosa es que lo he colgado libre y gratis, como lo es el blog. Escribimos para que nos lean, ese es el motivo principal y además nos ahorramos la celulosa de los arbolitos. Bueno y si consigues leerlo sin aburrirte, me daré por muy satisfecha.

      Abrazo

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  3. Bien, bien, bien. Tengo muchas ganas de leer esta "Función de onda a las doce"
    El doce es un número muy utilizado desde la antigüedad porque resulta de fácil división. Es divisible por 2, por 3, por 4, por 6. Leeré la novela con mucho gusto, pensando en la divisibilidad.
    Abrazos

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  4. Muy bien,Francesc, a ver si consigues dividirlo hasta reducirlo a la fracción más pequeña sin que pierda su propósito: entretener y algo más.

    Abrazo

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  5. Pues muchas gracias por este libro que nos ofrece. Ya lo he descargado y parece que a diferencia de la incertidumbre que Heisenberg discurrió con sus experimentos, a menos en el título parece haber cierta certidumbre, al conocer la hora exacta de esa función de onda.
    Muchas gracias de nuevo.
    Saludos.

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    1. Gracias por descargarlo, no sé si encontrará certidumbre porque, como la vida, casi nada del relato es predecible.

      Saludos

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  6. He de tutearte necesariamente porque lo que compartimos, además del morfema de género, impone esa forma de tratamiento.
    Leeré tu libro tranquilamene y muy despacio durante horas largas de vuelo. Donde no existe una frontera clara entre espacio y tiempo. Será dentro de poco. Me muero de ganas de hacerlo.
    Muchas gracias, compañera. Un beso.

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    1. Lo mejor que me puede pasar es que me lean, y más cuando lo hacen personas con tantas afinidades de por medio. Ojalá lo disfrutes y llegues al final sin arrepentirte.

      Besos y gracias por leerlo.

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  7. Admiración a tu hermoso mundo.

    Te deseo todo lo mejor.
    Saludo y abrazo.

    Desde Japón, ruma

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  8. Gracias, Ruma.
    Me encanta tu visita, un abrazo y recuerdos.

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